Enemigo de la guerra y su reverso: la medalla, no propuso otra batalla que librar al corazón...
De ponerse cuerpo a tierra bajo el paso de una historia, que iba alzar hasta la gloria el poder de la razón...
Y ahora que ya no hay trincheras el combate es la escalera, y el que trepe a lo más alto pondrá a salvo su cabeza...
Aunque se hunda en el asfalto... la belleza.
Miralos, como reptiles al asecho de la presa, negociando en cada mesa ideologías de ocasión,
siguen todos los "raides" que conduzcan a la cumbre locos por que los deslumbre su parásita ambición.
Antes iban de profetas y ahora el éxito es su meta... mercaderes, traficantes, más que nausea dan tristeza.
No rozaron ni un instante... la belleza.
Y me hablaron de futuros fraternales, solidarios, donde todo lo falsario acabaría en el pilón.
Y ahora que no quedan muros ya no somos tan iguales: tanto vendes, tanto vales... "Viva la revolución".
Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo, ese viaje hacia la nada que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada... la belleza.
Hace 10 meses.













2 comentarios:
me pregunto si esto es producto de tu inspiración? qué te llevó a sentarte frente a tu ordenador y tipear esto?, fue la gotera que no te dejó dormir anoche? o esa persona desconocida que viste ayer por la tarde?
De mi inpiración no, de la de Aute. Lo leí en algún otro blog y recordé la canción que gasté de tanto escuchar hace un tiempo.
En cuanto a ese desconocido que seguramente lo cruzo a diario...lo sigo esperando.
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